¡¡¡ Por el momento estamos en construccion!!!

Pasto en rollo para Jardin - Variedad Kikuyu grass (Pennisetum clandestinum)

Pasto en rollo es un césped vigoroso, bien radiculado libre de Maleza plagas o enfermedades; Excelente para los jardines de México con climas de templado a frío; esta especie gusta de lugares soleados; Tolera humedad escasa, las heladas y tráfico medio, pero es susceptible a la sombra y a suelos duros.Ver

Metodologia recomendada para una correcta instalacion de Pasto en rollo.

Lo primero antes de sembrar el césped es conocer el suelo. Antes de nada comprobaremos las siguientes cosas:

Drenaje: asegúrate que la tierra no se encharque en exceso.

Ph: no es tan importante en césped, pero si tu suelo tiene un pH demasiado alto o demasiado bajo sería bueno rectificarlo algo.

Tierra vegetal: muchas veces hay que rellenar con tierra donde queremos poner un césped nuevo. La capa mínima de tierra vegetal que debe tener un césped para vivir son 10 centímetros de espesor. Esto es lo mínimo, pero cuanto más tierra vegetal tenga mejor.

Aquí van los 12 pasos para implantar un césped desde cero.

1. Instala la Red de Riego.

Mi consejo: instala un riego totalmente automatizado en tu jardín antes de sembrar el césped. Nada de mangueras, ni nada de estar abriendo y cerrando llaves. Es más caro, evidentemente, pero a la larga te alegras y merece la pena.

El riego automático va, como su nombre indica, solo. Lo programas cada cierto tiempo y él solito abre y cierra el riego los días de la semana que tú le indiques y a la hora que tú prefieras.

2. Instala una Red de drenaje si es necesario.

La mayoría de las veces no hay que hacerlo, pero en suelos arcillosos o que reciban mucha agua de los alrededores puede haber problemas por acumulación de agua que se encharcan y pudren al césped.

3. Riega para provocar la germinación de las malas hierbas.

Las que salgan mátalas con un herbicida total como es el Glifosato (hay otros herbicidas totales, pero este es el más usado).

Si por lo que sea no riegas para provocar que salgan hierbas, trata las que haya en el terreno con Glifosato. Cuando el herbicida haya matado las hierbas (después de unos 15 días), labra el suelo.

4. Aplica una enmienda orgánica o enmienda de arena si es necesario.

Esto en la mayoría de los casos tampoco no se suele hacer, pero en algunos suelos sí es muy necesaria.

La enmienda orgánica (estiércol, mantillo, turba, etc.) se hace para mejorar una tierra que es muy mala o para mejorar el drenaje de suelos arcillosos.

La enmienda con arena se hace en caso de que el suelo sea muy arcilloso y por tanto, haya que mejorar su drenaje, su capacidad de evacuar agua en profundidad.

5. Labra el suelo a una profundidad de unos 30 cm.

Esta labor la puedes hacer con azada o con motocultor:

- Azada, siempre que sea una superficie pequeña, porque labrar una parcela a base de 'zoletazos' (aquí a la azada se le llama 'zoleta') es un trabajo muy duro.

- Motocultor o motoazada o tractorcito o "mulita" o rotavator,...que de todas estas maneras, y algunas más, se llama a una máquina que sirve para remover la tierra. Si la necesitas puedes alquilarla o pedirla prestada a alguien. Para implantar un césped únicamente, es evidente que no merece la pena comprarla. Si tienes un huerto mediano o grande, sí que te será muy útil, puesto que la usarás varias veces en el año.

Continuamos hablando sobre el proceso de preparación del césped.

6. Haz un abonado de fondo.

Como abono de fondo puedes emplear 5 ó 6 kilos por cada 100 metros cuadrados de fertilizante complejo 15-15-15 (este abono incluye nitrógeno, fósforo y potasio).

7. Nivela el suelo con el rastrillo y quita las piedras, plá sticos, palos y todos los residuos que salgan.

8. Siembra con la mezcla elegida o bien, planta tepes.

En mezclas de semillas la dosis normal es de unos 35-40 gramos de mezcla de semillas por cada metro cuadrado (ver envase).

La época mejor para sembrar es en primavera u otoño, pero también se puede en verano y, en climas cálidos, incluso en invierno.

Nosotros en Cádiz hemos sembrado muchos céspedes en diciembre y enero. Tarda más tiempo en salir y en hacerse, pero se forma perfectamente.

La siembra se realiza echando las semillas a mano (a voleo), al paso. Lo que hay que procurar es distribuir uniformente las semillas.

Es conveniente, aunque no imprescindible, esparcir antes de sembrar por la superficie unos puñados de semillas para localizar los nidos de hormigas. Éstas se llevarán el cebo y siguiendo el rastro darás con dichos nidos. Allí aplica un producto antihormigas.

9. Rastrilla superficialmente para enterrar las semillas: moviendo el rastrillo de delante hacia atrás y avanzando. Con que queden ligeramente tapadas por la tierra es suficiente. En algunos libros te dicen que tapes las semillas con un "cubresiembras". Esto es mantillo o turba, solo o mezclado con arena; pero es algo opcional, puesto que enterrando ligeramente con el rastrillo, germinan sin problemas.

10. Da un pase de rulo: se da inmediatamente después de rastrillar y enterrar la semilla, para poner en contacto la tierra con éstas. Es muy beneficioso para favorecer la germinación de las semillas. El problema es que no merece la pena comprar un rulo para sembrar un único césped. Si alguien te lo presta o puedes alquilarlo, hazlo. Si no, puede ser que salgan algunas calvas y que tengas que resembrarlas.

11. Riego: una vez que se ha sembrado, debe regarse de 2 a 4 veces por día. La cama de siembra debe estar húmeda de 2.5 a 5 centímetros de profundidad. Cuando las plantas llegan a los 2 centímetros de altura debe reducirse la frecuencia de riego gradualmente, y regar en cambio, más profundamente.

Si llueve no se riega.

A la semana ya habrá salido el Ray-grass, que es el más rápido en germinar; las demás semillas de la mezcla irán germinando más tarde.

12. Tratamientos fungicidas preventivos: las siembras en primavera y verano tienen el riesgo de que las semillas recién germinadas sean atacadas por hongos. Para evitarlo, es bueno hacer un tratamiento preventivo con fungicida de amplio espectro (es decir, que vale para muchos hongos) cuando tienen 2 ó 3 hojas. Repetir el tratamiento al cabo de 10 ó 12 días.

Estos tratamientos contra hongos no son imprescindibles, de hecho no se hacen habitualmente; pero si puedes, hazlos para que el césped recién nacido, débil y joven tire sano desde el primer momento.

Cuando se quiere implantar un césped, es muy habitual tener que aportar tierra vegetal para recrecer el terreno que ha quedado con un nivel bajo tras las obras o porque la tierra original es un relleno, zahorra, etc.. Entonces, se compra uno o más camiones de tierra vegetal con los metros cúbicos que hagan falta.

Todas las tierras no son iguales, las hay muy buenas, regulares y malas. Tres cosas a tener en cuenta al comprar tierra:

1. Que pertenezca a la capa superficial del suelo, es decir, a los primeros 30 ó 40 centímetros. Esto es muy importante. La capa superficial del suelo es la más rica en nutrientes minerales y en humus (materia orgánica).

¿Cómo saber si la tierra que me quieren vender es del subsuelo o es superficial?

Fíjate si tiene muchos restos de raíces y, a poder ser, finas. En el subsuelo las raíces son escasas y en el horizonte superior abundantes.

Otra cosa relacionado con esto es que una tierra que después de regar salen pocas hierbas, es mala señal, lo más probable es que sea profunda, donde hay menos semillas de malas hierbas ahí.

2. No compres para el césped tierra arcillosa que con agua sea "fango", sino una suelta. Si mojas una pequeña cantidad en la mano, verás si es como 'plastilina' o no. Para un Césped es mejor una tierra arenosa; tendrá un buen drenaje y, por tanto, no se encharcará.

¿Tienes un suelo que cuando llueve o se riega se forman charcos que permanecen varios días? La mayoría de los suelos no tienen este problema, pero algunos, sí, y se deben mejorar. Las soluciones pueden ser:

1. Instalar tubos de drenaje. Se hace disponiendo tubos a unos 40-50 centímetros de profundidad, en zanjas de 40 cm. de ancho y separadas de 2 a 3 m. Dispones estos tubos en paralelo, conectándolos todos a uno que haga de principal y evacue el agua. Puede estar éste en el centro (tendríamos una disposición en espina de pescado) o en un lateral. A todos los tubos hay que darles una ligera pendiente para que evacue el agua.

 

 

Los tubos son corrugados especiales para drenaje, con multitud de agujeritos. Pones en el fondo de las zanjas una capa de grava (8-10 cm.), después los tubos sobre ella, otra capa de grava sobre dichos tubos (20-25 cm.) y sobre ésta capa una tela geotextil, para que no entre la tierra en la grava. Finalmente, completas con tierra (25-30 cm.) a poder ser mezclada con arena.

2. Otra posibilidad es moldear el terreno dándole pendientes para que escurra hacia un lado y allí se recoja esa agua con una canaleta.

3. También nivela y da las pendientes adecuadas al terreno. Así se evitan dentro de lo posible que no se formen ondonadas y sitios que acumulen agua por escorrentía. Hay que evitar que llegue el agua a las zonas bajas.

4. Aporta arena. Esto es muy bueno en suelos arcillosos. Aumenta la porosidad del suelo. La cantidad de arena puede ser unos 2 ó 3 metros cúbicos por cada 100 m2 de superficie. Cuanta más mejor, no hay problema en pasarse. Piensa que los céspedes de campos de fútbol están casi sobre arena pura.

5. Aporta materia orgánica al suelo. La materia orgánica (estiércol, mantillo, turba, etc.) esponja, airea, da una buena estructura al suelo y mejora la infiltración de agua. Si acompañas a la arena con materia orgánica, mejor que mejor. Si el suelo es pobre se pueden aportar 100 kilos por cada 100 m2 de turba negra o mantillo ó 300 kilos por cada 100 m2 de estiércol, según el suelo y el dinero que haya.